Sun 4El jueves tuvimos nuestro primer día de navegación. Se agradece poder disfrutar de un día en el barco para recuperar fuerzas. Como decía uno de los pasajeros españoles que conocimos en el barco, ser turista agota mucho…..

A pesar de no tener horarios para el día de navegación, nos levantamos a las 8:00 am y nos fuimos a desayunar. Nos apetecía tener un tranquilo desayuno hasta las 11:00 am, hora en la que habíamos quedado en Las Ramblas con el Sr. Lozano G Ludwing, director de suministros de alimentos y bebidas.

Después de la amable entrevista que nos concedió el Sr. Lozano, que ya contaré, sobre las 12:00 de la mañana nos dirigimos al Stardust Theater. En este lugar daban un cóctel a los miembros de Latitudes, que son todas las personas que han viajado más de una vez con NCL. Nosotros somos latitudes-silver, ya que llevamos 5 cruceros con esta compañía. Estuvimos un rato muy agradable con parte de los directores de la tripulación tomando vino y quesos, además de participar en los sorteos que realizaron.

Cuando terminamos esta reunión, nos fuimos al buffet con la intención de almorzar antes de las tres, ya que no queríamos llegar tarde a una charla introductoria sobre el Hermitage que nos ofrecía nuestra asistente en español.

Después de la charla estuvimos disfrutando de diferentes zonas del barco hasta llegar la hora del espectáculo, en el Stardust Theater a las 7.30pm, que en esta ocasión estaba amenizado por Judy Kolba. Normalmente hay dos sesiones, de forma que el pasaje que guste comer más temprano pueda acudir al show de las 9:30pm y los que cenamos más tarde lo hagamos a las 7:30pm.

Esa noche elegimos para cenar el Seven Seas, el otro restaurante principal del barco donde normalmente nos encontrábamos con los amigos de habla hispana que hicimos durante el crucero.

Después de tomar una copa en el Winjammer escuchando a Tino, ese fué nuestro lugar preferido durante todo el crucero, nos fuimos a dormir… Al día siguiente nos esperaba Tallín.

TallinEl puerto de Tallín donde nos dejó el Sun está muy cerca del centro de la ciudad. Tanto que al menos nosotros decidimos visitar la ciudad a pié como lo habíamos estado haciendo hasta ahora. A mi marido y a mi particularmente nos encanta conocer las ciudades caminando…

Empezaba nuestro recorrido por los lugares de interés de Tallín (capital de Estonia), así que nos dirigimos hacia el casco antiguo teniendo un primer encuentro con la Torre Gorda Margarita (Fat Margaret Tower). Es una torre amurallada que está situada en Pikk Street. No solo fué construida para defender la ciudad, sino para impresionar a los visitantes que llegaban a Tallín a través del mar. Hoy día es el museo marítimo estoniano. El nombre es aún un misterio.. El coste de la entrada es de 3,20€ adultos.

Continuando con nuestro paseo, cuando nos dirigíamos hacia la plaza del ayuntamiento, disfrutando con cada detalle de esta preciosa ciudad medieval, nos encontramos con Church of The Holy Spirit (Iglesia del Espíritu Santo), que se encuentra muy cerca del ayuntamiento. Es una iglesia con una torre octogonal que alberga el reloj más antiguo de Tallín.

Esta iglesia, al principio, se fundó para atender a enfermos y ancianos, pero después de la reforma se dieron los primeros sermones en el idioma estonio.

A su lado el Town Hall Square o plaza del ayuntamiento. Precioso y luminoso lugar lleno de terrazas y con muchísimo ambiente. Nos encontrábamos en el corazón social de la ciudad y el lugar donde se realizan las ferias artesanales, eventos musicales y el mercado navideño. Es un ayuntamiento de estilo gótico, que se visita en julio y agosto. Su torre mide 64 mts. El precio de la entrada 4 €.

Como aún era temprano no nos paramos a descansar y tomar algo, pero a la vuelta nos sentamos para disfrutar de su ambiente tomándonos una cerveza. Estaban celebrando algún evento y vimos como colocaban un escenario con equipos de sonido.

Siguiendo hacia arriba buscamos la iglesia de San Nicolás (St Nicholas Church Museum) y digo bien, buscamos, porque hasta ahora íbamos sin mapa y allí, muy cerca de la plaza del ayuntamiento, dimos con la oficina de turismo de Tallín. Esta iglesia en sí misma es un notable ejemplo de la arquitectura medieval. En su interior se encuentra el cuadro baile con la muerte, obra de un prestigioso pintor alemán. Su precio 3,5 €.

Hay otra iglesia de San Nicolás en la parte baja del casco antiguo, que según se ve en el mapa está situada en la calle Vene. Es una iglesia de culto, más sencilla que la anterior. En la parte más alta de la ciudad está la catedral ortodoxa rusa de Nevsky (Alexandre Nevsky Cathedral), es la catedral más grande de Tallín, construida cuando Estonia formaba parte del imperio ruso.

Desde aquí se observan unas magníficas vistas de Tallín. Los paisajes que se ven desde este punto nos recuerdan la época de finales del siglo XlX.

Frente a ésta se encuentra el parlamento (House of the Parliament-Toompea Castel). Este lugar no ha sido siempre el centro del poder del país. La parte más antigua data del siglo Xll. En una torre de 43 metros ondea la bandera nacional.

La calle que separa estos dos importantes edificios, Toompea Toom-Kooli, nos dirige no muy lejos, a Dome Church. Solía ser la iglesia local de la élite alemana, es por eso que los muros están cubiertos con símbolos de varias familias ricas y es la iglesia más antigua de Tallín.

No te puedes marchar de esta zona antes de hacer fotos de algunos de sus miradores donde podrás ver uno de los paisajes más hermosos de la ciudad.

Después de un largo paseo entre callejuelas, tiendas de souvenirs, parques y casitas medievales, nos encontramos con las murallas medievales que rodean la ciudad antigua. Pasando por varias iglesias ortodoxas, fuimos a dar nuevamente al lugar donde iniciamos nuestra excursión pero esta vez pudimos ver la puntiaguda Iglesia de San Olaf (Olaf´s Church Tower). Subiendo por sus interminables escaleras hasta lo alto de la torre, que una vez fue considerado el edificio más alto del mundo, disfrutaras de unas maravillosas vistas de 360º de Tallín. Su precio 2€.

Estábamos muy cansados, habíamos salido a las 9:30 am y eran las 4:00 pm. Decidimos que ya habíamos visto bastantes cosas de Tallín y que volveríamos al barco ya que a las 5:00 todos teníamos que estar a bordo.

Durante nuestra visita al casco antiguo nos habíamos encontrado con numerosas tiendas de souvenirs y mercadillos de ropas de lana, como el de la calle Muurivahe. Es en la ciudad que más regalos compramos sobre todo las típicas matrioshka rusas, camisetas, etc. Pudimos pagar estos recuerdos tanto con tarjeta como con euros.

Una vez en el barco vimos alejarse a esta preciosa ciudad de cuento que nos transportó por unas horas a la época medieval.

Mañana llegaríamos a San Petersburgo….  

Fecha de publicación: 17 de junio de 2013

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