Sun 1Capitales Bálticas era un itinerario que estaba en mi mente desde hacía tiempo. Quería vivir la experiencia de conocer sus maravillosas ciudades, así que en Septiembre del 2011 decidimos hacer una reserva en el Sun de NCL. Ya conociamos su estilo y pensamos que sería una apuesta segura para nuestra aventura báltica.

Después de 8 meses de espera llegó el 22 de Mayo, fecha en la que el barco salía de Copenhague, puerto de partida de nuestra excursión de 10 días.

Entré emocionada por conocer el barco que sería mi casa durante este tiempo, es así como tienes que sentir el buque donde te alojas….

En esta ocasión escogimos un camarote con ojo de buey en la cubierta 4. Me hubiera gustado ir en balcón, pero es tanta la afición que le tengo a los cruceros, que al querer hacer más de uno tengo que escoger camarotes más modestos.

La entrada al barco la realizamos por la cubierta 3, ya comenzaba a oler a mar y estaba impaciente por ver el interior. De momento nos indicaron que podíamos comenzar a conocer el buque, ya que los camarotes aún no estaban dispuestos.

Como imaginábamos la mayoría de los pasajeros eran de habla inglesa y otras lengua. Sabía que nos costaría trabajo encontrar pasajeros de habla hispana y más aún de nuestro país, pero esperábamos poder encontrar alguno. En cualquier caso siempre he pensado que convivir con gente de diferentes paises es una experiencia cuanto menos enriquecedora.

Me fijé que la media de edad de estos pasajeros superaba los 60 años, también había gente más joven pero en menor cantidad.

El Sun es uno de los primeros barcos de la flota de Norwegian Cruise Line, exactamente del 2001, siendo reformado en el 2011. Fué el primer barco en el que desarrollaron el concepto freestyle que caracteriza a esta naviera.

El recorrido que realiza el Sun por las capitales bálticas es expectacular, comenzando su ruta en Copenhague (Dinamarca) y continuando por Warnemunde (Alemania), Tallín (Estonia), San Petersburgo (Rusia), Helsinki (Finlandia) y Estocolmo (Suecia), volviendo de nuevo a su punto de partida.

Este ha sido mi 5º crucero con esta naviera, habiendo navegado anteriormente en el Gem y el Epic, por lo que ni la compañía ni su estilo freestyle me eran desconocidos.

Una vez dentro nos dirigimos al Atrium zona central del barco, con ascensores de cristal, desde donde puedes ver todas las cubiertas que ocupa mientras subes o bajas en él. A pesar de saber que este barco tiene sus años, puedes comprobar que está muy bien conservado, imagino que gracias a su reciente remodelación. El colorido de sus moquetas recuerda a su hermano mayor el Gem. De todas maneras observé que en algunas zonas del barco se notaba más la remodelación que en otras.

Inmediatamente mi marido y yo nos interesamos por su gastronomía, era casi la hora de comer y llevávamos levantados desde muy temprano, así que nos fuimos a visitar sus restaurantes para empezar a familiarizarnos con ellos.

Sun 2Los restaurantes en los que podíamos comer sin coste adicional eran el Seven Seas y el Four Seasons, los dos tienen una excelente calidad y una magnífica decoración. En ellos pudimos deleitarnos, además de su comida, con un ambiente relajado y sofisticado. Otros de los lugares sin coste es el buffet interior Garden Café, con gran variedad en sus alimentos y el buffet exterior Great Outdoor, más tipo snack, donde mientras comes puedes disfrutar de sus maravillosas vistas al mar, ambos de gran calidad. Otro lugar donde saciar el apetito es el Sport Bar, con hamburguesas, perritos calientes, ensaladas, nachos….

Mi apreciación en cuanto a la variedad de alimentos respecto al Gem o el Epic es que era menor, pero también es lógico teniendo en cuenta la diferencia de tamaño del barco.

Si nos apetecia algo más ligero y con un toque español nos podiamos dirigir a Las Ramblas. Todos ellos con turno libre para poder comer a cualquier hora del día o de la noche… Es decir tienen horarios de cierre y apertura pero siempre encuentras opciones para elegir. Además, el room service está abierto siempre.

La otra opción son los restaurantes de especialidades, todos estos tienen un cargo adicional. Comenzaré con el Ginza, su especialidad es el sushi y eliges a la carta, Il Adagio, comida italiana sencilla pero exquisita con un coste de 10$, el fantástico y elegante restaurante francés para cenas íntimas Le Bistro con cargo de 20$, el restaurante Teppanyaki donde degustarás especialidades japonesas 25$, La Churrasquería 20$, con exquisitas carnes asadas y ensaladas servidas en tu mesa y el East Meet West, steakhouse con fresca comida asiática 25$.

Un detalle importante a tener en cuenta es que en ningún caso encontramos dificultad en conseguir un sitio para comer ni en los buffets ni el los restaurantes, algo muy de agradecer ya que puedes comer a gusto y sin masificaciones…

Una vez vimos los restaurantes y después de haber saciado nuestro apetito en el buffet, fuimos a buscar los lugares de ocio de que dispone este barco para tomar una copa y bailar.

Tiene una gran variedad de ellos a pesar de no ser muy grande, cada uno con un estilo diferente en función de las necesidades de cada momento.

Alrededor del Atrium y en las diferentes cubiertas que ocupa, nos encontramos con el Champagne Bar. Aquí degustarás exquisitos cockteles a cualquier hora del día, el Windjammer Bar, zona mágica y tranquila donde podias escuchar melodiosa música de piano o pasar momentos musicales divertidos en compañía de Tino. Allí pasamos la mayoría de nuestras noches, Dazzles Nightclub, la animada discoteca del barco para los más bailongos, el Java Café donde preparan estupendos cafés para la sobremesa o compatir un agradable momento con amigos, el Sport Bar, para que los amantes del deporte completen su diversión con unas copas, Topsider Bar situado en la zona de piscinas donde podrás pedir cualquier bebida para refrescarte mientras disfrutas en las tumbonas al sol, además de sus dos piscinas que se encuentran a unos agradables 28 ºC y sus 5 jacuzzis con 38 ºC, que se agradecen teniendo en cuenta las bajas temperaturas del báltico y el Observation Lounge situado en la cubierta 12, en una zona privilegiada del barco, desde donde se ve avanzar al navío a través del mar. Aquí hacían exposiciones de cuadros y otros eventos durante el día, convirtiendose en discoteca con espléndidas vistas por la noche. De lo que no cabe la menor duda es de que te encuentras con música por todos los lados para terminar tu día de forma entretenida.

Sun 3Otra zona que no se debe pasar por alto es el casino. A mi particularmente no me llama la atención esta zona lúdica, pero sí hay muchas personas que pasan su tiempo en este área de juegos.

Como en todas las navieras por supuesto que nuestro barco dispone de tiendas donde no faltan las joyas, los perfumes, recuerdos con el logotipo de la naviera, ropas, zapatos y como no, souvenirs de las ciudades por donde vamos pasando. Para los que no quieren tener remordimientos cuando salen de los restaurantes está el gimnasio y la pista de jogging y para los que necesitan mantener su cutis en perfecto estado y relajar su cuerpo con masajes está el Mandara Spa.

Otra zona importantísma en un barco es su teatro, el Stardusts Theatre. En esta ocasión nos encontramos con un teatro modesto y recogido, pero que no por eso hace que se disfrute menos de los shows que la tripulación del Sun tiene preparada para sus pasajeros, además de otros artistas, magos, cómicos, etc….

Como no podía faltar, para los más intelectuales y amantes de la lectura está la biblioteca East Indies que también sirve de sala de conferencias. Para no olvidar a los más pequeños tenemos el Kids Corner y los adolescentes también disponen de zona de diversión en el Teen Club, donde realizan actividades propias para su edad, además del salón de juegos Video Arcade. Estas zonas son muy prácticas si vas acompañado por tus hijos, aunque en esta ocasión había muy pocos niños en el barco.

Otra facilidad que el Sun ofrece a sus pasajeros son las excursiones. Yo particularmente las hago por mi cuenta, aunque en esta ocasión la de San Petersburgo la llevaba contratada desde España. Aquí solo tengo que decir que es decisión del pasajero realizar las excursiones con el barco, que evidentemente es más cómodo, o hacerlo por su cuenta que indudablemente es más barato.

Ya os contaré como realizamos las excursiones por estas maravillosas ciudades.

Nuestro camarote estaba listo, así que nos dirigimos hasta la cubierta 4 para ver el que sería mi hogar por 10 días. Cuando entramos lo 1º que agradecimos es ver que nuestra cama era amplia y de matrimonio. El resto del camarote era el habitual en su categoría como los que encontramos en otros barcos, tv de plasma, muebles básicos en tonos miel para colocar tus pertenencias, una caja fuerte, un pequeño ropero, un sofá con una mesita cuadrada y el baño con ducha y cortinas. Me alegró comprobar que el ojo de buey era grande y al menos podría ver el mar desde mi camarote, pero tengo que reconocer que el espacio de este era muy reducido.

La tripulación que nos atendía en los diferentes restaurantes fué muy amable, servicial y educada. Estaban pendientes de todos los detalles de la mesa y de las preferencias de sus comensales.

Tuvimos el gusto de conocer a parte del equipo de directores del barco y la ocasión de hablar con el Sr. Lozano G. Ludwig director de suministro de alimentos y bebidas.

Ya os contaré las curiosidades de la que nos habló… y las ciudades que visité…

Fecha de publicación: 29 de julio de 2013

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