Volendam.

Nada más despertar en Amsterdam, sobre las 08:00h de la mañana, lo primero que hacía era abrir las cortinas de nuestra amplia ventana y ver el tiempo que teníamos. Nuevamente habíamos tenido suerte, hacía un fantástico día, solo enturbiado por ráfagas de aire que iban y venían de vez en cuando.

Una vez arreglados bajamos a desayunar, queríamos estar listos a las 09.00h porque era cuando zarpábamos con destino a Volendam, donde teníamos previsto llegar sobre las 12.30h. Por lo que nos pasamos esas 3 horas y media paseando por el barco, viendo los maravillosos paisajes y disfrutando de los escasos rayos de sol en cubierta.

Volendam es un pueblo de pescadores situado 20 kilómetros al noroeste de Amsterdam, entre Edam y Marken. Se fundó en el siglo XIV en las inmediaciones del puerto de Edam.

En esta escala la excursión opcional del barco era a Zaanse Schans. En nuestro caso como ya lo habíamos visitado el primer día optamos por quedarnos en Volendam donde, nada más atracar en su puerto, pude comprobar el preciosísimo pueblecito que tenía ante mis ojos. ¡¡¡¡¡ Que bonito, que bonito, que bonito !!!!!

Desembarqué totalmente ilusionada por visitarlo, mis ojos iban de un lugar a otro viendo sus numerosas y vistosas tiendas llenas de colores donde puedes encontrar lo más típico de este país, zuecos, quesos, etc…

Pasear por sus calles es toda una delicia, viendo desde cualquier lado su bellísimo paseo marítimo y sus numerosos bares donde puedes tomar cualquiera de las comidas típicas sin perder ni un detalle, sobre todo lo que ocurre a tu alrededor…

Después de una primera toma de contacto con el pueblecito nos dirigimos a su parte más interior para visitar el Museo de Volendam, donde se puede ver la historia de la ciudad, sus trajes, costumbres, etc…

 

Volendam.

Volendam.

Calles de Volendam.

Volendam.

Continuamos dando paseitos por este bonito pueblo, encontrándonos entre sus canales con la iglesia de San Nicolás, donde  estuvimos un buen rato contemplando su interior

Nuevamente volvimos a la zona del puerto donde además de sus muchas tiendas, en la calle principal puedes visitar una fábrica de queso, en la que te hacen una presentación de su proceso de fabricación y donde puedes comprar los distintos tipos de queso, además de degustarlos. La tienda en sí es un propio museo del queso y su derivados, ésta concretamente es enorme y con un gran colorido que te alegra la vista y el paladar después de degustar sus excelentes quesos.

Otra de las tiendas que me llamó la atención son las de fotografía donde puedes alquilar los trajes tradicionales holandeses, que visten sus habitantes en ciertas ocasiones, y hacerte una foto con ellos para tener un original recuerdo. Tambíen encontrarás tiendas de zuecos por todos sitios…

Otra posibilidad que tienes es la de coger un ferry que te llevara a la bonita isla de Marken, donde puedes ver un idílico pueblecito al mas puro estilo holandés. El precio es de unos 10 euros ida y vuelta y la duración de unos 30 minutos por trayecto. En esta ocasión no pudimos coger este ferry, pero espero tener la oportunidad de volver para remediarlo.

En la actualidad Volendam vive de la pesca y del turismo, de hecho las calles estaban repletas de turistas. El número de habitantes aproximados es de 20.000.

A las 17.45h teníamos que estar de vuelta al barco, ya que a las 18.00h zarparíamos hacia Hoorn, nuestra siguiente escala.

 

Volendam.

Con una inmensa pena le dije adiós a Volendam con la esperanza de volver algún día a disfrutar de este encantador pueblito holandés.

Como cada noche nos arreglamos para la cena y la charla con nuestros compañeros de mesa, con los que posteriormente disfrutaríamos de una fiesta en el salón principal.

 

Fecha de publicación: 29 de enero de 2016