Freedom-001Después de mi visita al Independence of The Seas hace 4 años en Cádiz, me quedó la sensación de que este barco iba a ser mi asignatura pendiente y que quizás, algún día embarcaría en él para quedarme. Y así ha sido, no exactamente en el Independence OTS, pero sí en su gemelo el Freedom OTS, barco que le da nombre a esta clase.

Como en cada ocasión que embarco, la emoción y los nervios estaban servidos, sobre todo teniendo en cuenta que este crucero no estaba programado, sino que simplemente y de forma casual me topé con una oferta en balcón que se me hizo irresistible. Era la oportunidad que estaba esperando de conocer en primera persona los barcos que había visitado en ocasiones anteriores.

Era doblemente emocionate, ya que además la salida que me ofrecía esta oferta, era la primera que haría el Freedom por el Mediterráneo. Así que como la salida estaba dispuesta para el último día de la Feria de Abril de Sevilla, ¡¡¡me quité la flor el viernes, para ponerme en modo crucerista el domingo!!!!. ¡¡¡Vámonos que nos vamos!!!!. Que ya tocaba, después de estar en dique seco durante 7 meses, además coincidiría con mi crucero número 25. En fín que sí o sí, este crucero era para mí…

Llegamos al puerto de Barcelona, como siempre con el tiempo justo debido a mi miedo a los aviones y por lo tanto tener que viajar en Ave. Llegamos a la estación de Sants con la hora justa y tras realizar el proceso de embarque subimos con ilusión a bordo del Freedom. Únicamente nos dió tiempo de tomar un picoteo en el buffet, ya que inmediatamente nos avisaron por megafonía para realizar las maniobras de simulacro obligatorias. Bueno como todos los cruceritas veteranos sabéis, el simulacro es obligatorio, lo hacen para que te familiarices con la estación de reunión que te asignan en caso de emergencia. Es importante realizarlos aunque lo hagamos cada vez que embarcamos, pero hay muchos nuevos cruceristas a los que quiero informar de su existencia, sobre todo porque si no asistes puedes ser amablemente invitado a abandonar el barco y terminar tu crucero un poco antes de lo previsto.

Por este motivo siempre que embarcamos en Barcelona, no podemos ir de forma sosegada y tranquila a recorrer el barco para después de forma también relajada dirigirnos a comer. ¡¡¡No importa!!!, ya me encontraba dentro de este inmenso barco de 160.000 toneladas. Hasta hace muy poco ha sido uno de los tres barcos más grandes del mundo, junto con sus gemelos de la clase Freedom, el Liberty of The Seas y el Independence of The Seas, título reemplazado por los barcos de la clase Oasis de la misma naviera. Los barcos de esta clase albergan a unos 3.634 pasajeros en ocupación doble. Cuando se llenan en triple, cuádruple o quíntuple, pueden llegar a los 4.370, además de sus 1.360 miembros de tripulación.

Empezaré detallando las zonas de este barco para familiarizaros con él. En la cubierta 14 verás un bar característico en la flota de Royal Caribbean, el “Olive or Twist”. Nada más entrar me teletransporté al Blue Moon del Adventure OTS, es exactamente igual y está situado en el mismo sitio. El lugar es encantador y muy agradable. Es la mejor situación del barco para ver la entrada y salida de los puertos, porque sus vistas son espectaculares, pudiendo ver desde allí la zona H2O, lugar de baño de los más pequeños que, como es lógico, está llena de colorido y diversión.

Desde esas perspectiva pasamos algunas noches viendo como cambiaban las luces de esta zona en todas sus tonalidades.  Te quedas embobada viendo todo el barco iluminado…. En el Olive or Twist, disfrutarás de diferentes ambientes cada noche.

 

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A lo largo del recorrido por el barco, tienes la oportunidad de encontrar distintos bares con diferentes tipos de ambientes para cada gusto, desde música country, jazz, discotecas, etc….

Es muy importante en estos barcos la cantidad y variedad de zonas de que dispone ya que al ser naves muy grandes y albergar a mucho pasaje, (esta naviera se caracteriza por ello), consiguen dividir a la gente para que no se tenga en ningún momento sensación de agobio y aunque el barco esté lleno, sea cómoda la vida a bordo.

Normalmente se intenta evitar que todo el mundo coincida en el mismo sitio y a la misma hora. Eso suele ocurrir cuando hay mucho pasaje español, por lo que la ventaja de compartir con distintas nacionalidades es que tenemos horas distintas de comer y de divertirnos y así nos complementamos. Esto es una opinión personal…

Pasamos a la cubierta de deportes, ¡¡¡donde hay una actividad increíble!!!!. Tiene de todo y más… Puedes disfrutar de muchas actividades. Su novedoso FlowRider, que es un simulador de surf en alta mar, es característico de la clase Freedom y una de las diferencias con la clase Voyager. ¡¡¡No os lo podéis imaginar!!!, tenéis que verlo, impresionante… Cuando está en funcionamiento es una gozada contemplarlo porque no nos podíamos imaginar la fuerza que tiene el agua. Mi David intentó hacerlo pero por el problema de oidos que tiene no pudo ser, y mi marido al final no se decidió….

Para tener acceso a esta diversión debes dar tu consentimiento firmado y después te colocan una pulsera que tendrás toda la semana y te permitirá disfrutar de este simulador cuantas veces quieras, únicamente poniendote en la cola y esperar tu turno. Ya no tienes que hacer ninguna gestión más.

Además, dispone de rocódromo, cancha de baloncesto, minigolf, mesas de ping pong. De este modo puedes decidir que actividad es la idónea para ti. Todas ellas son gratuitas y para poder disfrutar de todo hay que organizarse para que de tiempo de probar todas en una semana. A mí personalmente me parece que verdaderamente hay barcos, como en éste y otros en los que he navegado, como en el caso del Harmony OTS, que son destinos por sí mismos y el itinerario en algunas ocasiones es un valor añadido al propio crucero, pero también la mejor y más cómoda forma de viajar para conocer, aunque sea, trocitos de maravillosas ciudades que te dan idea de si querrás volver o nó a conocerlas en profundidad.

 

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Siguiendo nuestro recorrido y bajando una cubierta, pasamos por el original restaurante Johnny Rockets, ambientado en los años 60 americanos. Hay una maquinita donde echando unos centavos puedes escuchar música y donde cuando menos te lo esperas los camareros dejan las bandejas y te deleitan con una divertida coreografía. Puedes comer lo que quieras, hamburguesas gigantes, helados gigantes, batidos gigantes, helado de galletas Oreo, etc… Este concretmente no lo he probado. ¡¡¡Es que me es imposible, con la cantidad de opciones culinarias que hay, sacar tiempo y espacio en mi estómago para esto!!!. Este restaurante tiene un coste adicional que podrás ver en los diarios de a bordo.

Lo bueno que tienen los barcos de Royal Caribbean es que están preparados para todo tipo de demandas, familias, relax, parejas, night life… Cuanto más grande es un barco tiene menos posibilidades de aburrirte y más de cubrir la demanda para diferentes tipos de pasajeros. Para el pasajero que busca relax, tenemos el solárium, solo para adultos, con dos jacuzzis colgantes. Esa fue en su día una de las novedades más llamativas de la clase Freedom. En esta zona es donde pasamos la mayor parte del tiempo, la pena es que no hizo muy buen tiempo la mayoría de los días, por lo que se estaba mejor dentro de los jacuzzis colgantes que fuera, si no querías salir volando. Es toda una experiencia, la vista espectacular desde allí.

Otra de las novedades que trae este barco es la pantalla de cine dispuesta en la piscina principal, donde se proyectan películas, videoclips, etc… Concretamente nosotros no vimos ninguna, porque el aire que hizo la mayoría de los días impidió que estuvieramos en el exterior, aunque había algunos atrevidos que las veían desde los jacuzzis.

Para familias es un barco muy completo, tiene cabida para niños de todas las edades, desde bebes de 6 meses, hasta adolescentes de 17 años, disponiendo de hasta 7 grupos de edades. Hay mucha gente a la que se le olvida que hay un público de adolescentes que no son ni niños ni adultos y que aunque ellos se consideran mayores, para los padres no lo son y quieren llevárselos de vacaciones con ellos.

Para ellos está la zona de los adolescentes Living Room,  área exclusiva con un bar para ellos, donde no se sirven bebidas alcohólicas ni se puede fumar, la discoteca Fuel Teen Disco, la zona de actividades Adventure Ocean con juegos, actividades, etc… No está permitida la entrada a los padres y los menores están encantados, porque a pesar de estar con monitores, se sienten con esa autonomía. Un detalle a tener en cuenta es que existe un toque de queda a la 1:00am para los menores, a partir de esa hora, no puede haber ningún niño fuera de su camarote sin la compañía de un adulto.

Los huespedes de 17 o menos años de edad que no estén acompañados de un adulto no deberan permanecer en ninguna de las áreas públicas después de la 1:00 de la madrugada, a menos que participen de algunas de las actividades del Adventure Ocean.

En el camarote se dispone de un directorio de servicio a los huespedes donde encontraréis más información.

Otra de las zonas pensadas para nuestros hijos es la sala de video juegos Challenger’s Video Arcade, en la que pueden participar niños de todas las edades. 

Nos dirigimos al impresionante buffet Windjammer, ubicado en la cubierta 11. Nada más entrar, y a ambos lados, encontraremos los restaurantes de especialidades, Chops Grill se trata de un asador exclusivo que ofrece carnes de primera categoría y el Giovani´s Table donde comerás una exquisita comida italiana, por si te apetece una cena íntima y diferente… Ambos tienen un coste adicional.

 

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Dentro del Windjammer se encuentra también la zona Jade, de comida asiática, donde se servirá en las cenas solo dos noches.

Para la cenas más formales tenemos los 3 restaurantes de las cubiertas 3, 4 y 5 sin coste adicional. En esta ocasión nos correspondió el Leonardo’s dinning room, cubierta 3. El restaurante en sí es muy bonito pero a nosotros nos metieron en una mesa arrinconada sin ninguna vista. La verdad es que en mis últimos embarques en Royal Caribbean, me está ocurriendo muy a menudo… Ya solo me falta acabar en el escobero…. Y si quereis que sea sincera, no pedí cambiarme porque la pareja con la que nos pusieron, Conchita y Ángel, nos parecieron encantadores. Así que por eso decidimos quedarnos ahí.

En la cubierta 4 está el restaurante Isaac’s y en la cubierta 5 el Galileo’s. En el este último es donde se encuentra la mesa Chef’s Table. La experiencia gastronómica en esta mesa consiste en una cena de 6 platos, maridaje de vinos con los mejores expertos en los mismos. El chef explicará la preparación de cada plato y el experto en vinos explicará como la comida y el vino están emparejados. Con esta cena se incluye un recorrido por la cocina. Como ya habréis imaginado, tiene coste adicional, ¡¡¡y que coste!!!.

Otra opción es el My Time Dinning, forma de cenar con flexibilidad de horarios a cualquier hora todos los días.

Pasamos de la zona gastronómica a la zona deportiva donde quitarnos el sobrepeso que ponemos. Entramos en el inmenso gimnasio de que dispone el Freedom of The Seas. La utilización de las máquinas y demás instrumentos son gratuitos, solo se paga cuando te quieres apuntar a una clase, de yoga, step, pilates, etc… Una maravilla para los amantes del deporte, que no es mi caso. Lo que sí eché en falta, es que en este barco no hay ring de boxeo, como en sus gemelos, ni tampoco el inmenso jacuzzi burbujeante que hay en los otros barcos de la clase Freedom.

Pasamos por el Spa y los salones de belleza para dar paso a la impresionante avenida Promenade, solo disponible en la clase Voyage, Freedom y Oasis. Es una galería comercial con bares, tiendas, restaurantes, cafeterías. Esta calle se hizo con la idea de poder orientarse en el barco.

Normalmente conocemos los camarotes interiores, exteriores y balcones, pero las clases de barcos nombradas anteriormente, disponen de los PR, o promenades interiores que tienen unas interesantes vistas a la avenida Promenade. En esta animada avenida encuentras desde el Servicio de Atención al Pasajero, a la pizzería Sorrento’s, donde puedes comer de forma gratuita las pizzas que desees, el Café Promenade donde, también de forma gratuita, picotearás tanto pequeños snacks salados como dulces y cookies, acompañado de algún té o café.. También hay cafés capuchinos, chocolates y tes a degustar con coste adicional.

Si lo que quieres es refrescarte con un helado puedes dirigirte al Ben & Jerry’s, con coste o si prefieres probar otro tipo de dulces tienen la tienda especalizada Cupcakes Cupboard.

Vintages, para los amantes del buen vino, también lo encuentras en esta animada avenida, así como las tiendas de ropa, bolsos, y demás por todos conocidas en estos barcos.

 

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Ahora viene la parte peliaguda de las tasas y los cargos por servicios que aplican en las bebidas. Se trata de un 10% de tasas y un 18% de cargo por servicio. Por ejemplo en una cuenta de 20$ que consumimos el total fue de 25,60$. Si además quieres comprar cualquier cosa que desees como son bolsos, ropas, perfumes etc… o artículos con el logo de Royal tendrás que añadir un 21% al precio marcado. Esto ocurrirá simpre que solo toquemos puertos de la Comunidad Europea.

Continuamos con los lugares de ocio. Uno que a mi me encanta es el Bull & Bear Pub, bar con un total estilo británico, con música en directo, aparte de todos los bares exteriores como el The Plaza Bar, cubierta 11, Pool Bar, en la misma cubierta y Sky Bar también un bar exterior en lacubierta 12. Otros de los bares típicos que a mi me encantan y son muy similares en todos los barcos, tanto en aspecto como en animación, es el Schooner Bar, aquí disfrutarás en un marcado ambiente marinero y de una estupenda música en vivo. Y como nó, para los que gustan de música latina está Boleros, discoteca donde podrás bailar la música más salsera de todo el barco, todo el ritmo latino en el mismo espacio. Es es uno de los más animados de este barco.

Otro aspecto importante en los barcos de Royal Caribbean son sus espectáculos. Estos barcos dedican mucho espacio a sus teatros. ¡¡¡El Arcadia Theatre ocupa 3 cubiertas!!!, disponiendo de su propio ballet, de auténticos actores y cantantes que se preparan de forma concienzuda en Miami para dar al pasajero el mejor espectáculo. En ocasiones también traen a grupos de invitados de gran calidad. Disponen de dos pases diarios, dependiendo del turno de cena.

Entra en mis diarios de a bordo y verás los espectáculos que podrás disfrutar cada dia de la semana. Los del Freedom OTS nos han gustado mucho, la puesta en escena de algunos de ellos es espectacular, así como otros tipos de shows, tales como magia, humor o trapecistas.

Otro espectáculo muy recomendable que no te puedes perder, aunque en este barco sí nos lo perdimos, es el Ice-Show Freedom Ice en el Studio B. Una enorme y fría estancia con pista de patinaje sobre hielo, donde el concepto de espectáculo tiene su máxima expresión… ¿Flotan los actores?, ¿vuelan?. Nó, sencillamente se deslizan sobre el hielo. Una pena habérmelo perdido en esta ocasión…

Hay algo que preocupa bastante al crucerista y siempre me preguntan sobre ello, me refiero al idioma. En estos barcos no tendremos ningún problema para que nos entiendan ni tampoco para entenderlos a ellos, ya que un alto porcentaje de la tripulación habla nuestro idioma. En megafonía el segundo idioma, después del inglés es el castellano, por lo que están totalmente adaptados a nuestra lengua.

Otro aspecto a tener en cuenta  es el packs de bebidas. En el barco siempre los tendrás, lo que tienes que analizar es si en algún momento antes de embarcar te puede interesar hacer la compra desde tu agencia o en la web de Royal Caribbean.

 

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Los camarotes y su ubicación es otro tema importante para el crucerista. Como dije al principio del artículo, conseguimos un balcón, que por cierto, el que quedaba estaba muy centrado, por lo que yo estaba encantada con mi reserva. Hacía tiempo que por cuestiones obvias de diferencia de precio entre camarotes, no reservaba un balcón. La descripción del mismo es correcta en tamaño y distribución. Éste concretamente al ser triple tenía la cama extra en el techo, de forma que quedaba a modo de litera.

El balcón que me alegraba cada mañana, me parece indispensable, aunque no siempre lo pueda reservar, ya que las vistas al llegar a cada puerto, ver el vaivén de las olas durante la navegación y la luz natural, hace que las sensaciones en el barco se intensifiquen y se disfrute más.

En cuanto a los enchufes os diré que solo vimos dos europeos, uno en el propio camarote bajo el espejo, y otro en el baño, los demás son americanos, por lo que es recomendable llevar adaptadores.

En el baño ponen una pastilla de jabón en el lavabo y otra en la ducha y champú a granel, así que el que quiera ducharse con gel, le aconsejo que se lo traiga de casa o lo compre en alguna escala.

Otro detalle que me preguntan son las fiestas especiales, pues decirles que la noche blanca no la tienen. En teoría había una noche tropical, fiesta que yo al menos no encontré. De todas maneras, mejor entráis en mis diarios de a bordo y examináis día a día cada actividad que os pueda interesar.

En fin, creo que no me dejo nada en el tintero y de ser así pregunten lo que quieran.

Ni que decir tiene que mi experiencia ha sido muy buena, que Royal Caribbean nunca me ha defraudado. Sí es verdad que puede haber algo puntual que no sea completamente de tu agrado, pero nada que enturbie una experiencia estupenda en un barco espectacular. Pero si este ha sido mi sexto embarque en la naviera y con otra reserva en la recámara, es porque en los barcos de Royal Caribbean, los tripulantes tiene una excelente atención, su comida es muy buena, sus instalaciones son novedosas y espectaculares, sus shows son de mucho nivel y la naviera ofrece lo mejor para sus pasajeros…

¡¡¡Hasta muy pronto Royal Caribbean!!!.

 

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Publicado el 17 de mayo de 2017