No siempre reviso mis correos, eso depende de lo liada que pueda estar ese día, o dependiendo de si voy buscando un crucero. Entonces sí que intento encontrar entre mis correos algo inesperado o interesante para un nuevo embarque…

En esta ocasión y  por fortuna para mí, ese día sí que los revisé. Ya tenía mi crucero reservado para embarcar en el  Brilliance of the Seas en los próximos meses, por lo que no llevaba un especial interés, pero de pronto me encontré con una información de Mundomar Cruceros ofreciendo un crucero de Cunard que me pareció tremendamente interesante, ya que se trataba de una fantástica oferta adecuada a mi bolsillo y que en fecha, coincidía con mi 32 aniversario, así que sin ni siquiera preguntar a mi marido, me puse en contacto con Mundomar, de forma inmediata, y reservé el crucero  con la naviera que tanto tiempo había deseado conocer y así cumplir otro de mis sueños….

Como cada vez que embarco en un nuevo buque desconocido para mí, lo hago poniendo mis 5 sentidos alerta para poder absorber todo lo que encontraré en el interior del mismo. En esta ocasión ya desde antes de embarcar, con solo su aspecto exterior,  pude suponer que iba a ser diferente a lo que había conocido hasta ahora y efectivamente así fue.

Mi primera impresión fue de asombro total por su elegancia, su sofisticación y su sobriedad en un estilo típicamente británico . Con decir que es un barco magnífico me quedo corta, me enamoré de él desde los primeros instantes…

¡Que bonito!. ¡Que bonito!, es precioso, ¡¡¡no me lo puedo creer!!!, era lo único que podía decir a cada paso que daba al dirigirnos hasta nuestro camarote para dejar nuestras pertenencias y continuar viendo el barco de forma más cómoda.

Tengo que decir que el camarote escogido fue un camarote con balcón garantizado categoría BF. El camarote asignado finalmente fue balcón categoría CA, concretamente el 5028.

Como es habitual en este tipo de camarotes nos encontramos con  una cama amplia y confortable, las tonalidades del mismo van en concordancia con el resto del barco, son elegantes y suaves.  Maderas en tonos claros al igual que la moqueta, dándole así un aspecto más amplio  y el sofá con tonos anaranjados a juego con las cortinas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Nos llevamos una agradable sorpresa al encontrarnos con una botella de champan frío en la cubitera, aunque a mí particularmente no me gusta el champán, pero es un detalle a tener en cuenta que no todas las navieras te proporcionan.

El baño también está en concordancia con los que nos encontramos en la categoría de balcón y además disponía de unos botecitos monísimo de gel, champú, suavizante, unas bomboneras transparentes con algodones de desmaquillar y palitos de los oídos etc… Son detalles que yo siempre agradezco y que da un toque de distinción a la naviera.

A continuación salimos a la terraza que disponía de sus dos hamacas y una mesita para los días en que te apetezca tener algo más de intimidad y poder disfrutar del mar.

Y hablando de categorías, diré que en función del camarote escogido, tendrás opción a un restaurante u otro para la cena…

Nosotros estuvimos en categoría Balcón Estándar, por lo que nos correspondía el  restaurante Britannia ubicado en dos plantas en las cubiertas 2 y 3.

¡La entrada al restaurante fue espectacular!. Es el más grande del barco con doble altura, elegantemente decorado con estilo Art Deco.

Todos los camareros vestidos elegantemente con sus guantes blancos y la mejor de sus sonrisas, esperan de forma ordenada la entrada de los comensales acompañandolos a la mesa asignada.

La nuestra tenía una excelente ubicación en la zona central y muy cerca de una gran bola del mundo giratoria que me dejó impactada y que en cuanto pude me fotografié debajo de ella…

Realmente te ves inmerso en un ambiente de lujo que te hace imaginar la experiencia que se solía vivir en los barcos de antaño, con la auténtica esencia que tenían los primeros cruceros diseñados para el disfrute del pasajero.

¡¡¡Ojos como platos!!!, abiertos y curiosos mirando hacia todos lados. No se notaba, en mis ganas de absorber todos los detalles que veía, que ya llevaba varios cruceros a mis espaldas…

La comida es adecuada a un restaurante de estas características, aunque a mi particularmente me gustaba más la variedad que ofrecía el bufett. Yo soy más de coger pequeñas cantidades de diferentes estilos. Me gusta mucho más la variedad que un plato único.

 

 

 

 

 

 

 

 

Como comenté anteriormente, según el camarote elegido así será tú opción de restauración, por lo que además del restaurante Britannia este barco tiene las siguientes opciones gastronómicas:

Britannia Club (cub. 2), disponible para los pasajeros de los camarotes de esa categoría.

Princess Grill (cub. 11), este restaurante  está abierto exclusivamente para pasajeros de las suites Princess Grill, para el desayuno, el almuerzo y la cena con servicio de camarero.

Queens Grill (cub. 11), con mesas asignadas en todas las comidas para pasajeros de esas categorias. También ofrece un menú adicional con precios a la carta.

The Grills Courtyard (cub. 11) , los pasajeros de Princess Grill y Queens Grill que deseen cenar fuera en el desayuno, el almuerzo o la cena pueden reservar una mesa por orden de llegada.

Los pasajeros de los camarotes estándar tienen dos opciones para cenas de pago: el Verandah, un restaurante de estilo francés y el área de comedor alternativa en el Lido.

The Verandah (cub. 2), elegante restaurante frances, en el que tendrás que realizar una reserva previa para degustar su deliciosa comida. Nosotros tuvimos el placer de cenar allí la primera noche y nos pareció todo delicioso. Y la presentación inmejorable.

Lido Buffet (cub. 9), yo disfrute mucho en esta zona gastronómica, como es habitual en los buffet durante el desayuno puedes encontrar pasteles, diferentes panes para las tostadas, mermeladas, miel, yogures, cereales, gofres, huevos salchichas, embutidos, tortillas, verduras, frutas, de toooodo lo que te guste puedes encontrarlo en esta zona. Lo vimos muy completo en cantidad y calidad, como he comentado.

Es donde más disfruté comiendo… En el almuerzo, encuentras, carnes, pizzas,  ensaladas, riquisimos sandwishes, numerosos postres dulces, frutas, etc… Aquí los españoles tenemos que tener cuidado con los horarios, porque a las 15:00h cambian a refrigerio de tarde y ponen  sobre todo platos fríos. A  mi particularmente me encantaban lo que ponían a esta hora, pero para los que prefieren una comida más contundente no se deben demorar con el tiempo. A partir de las 15:00h y hasta las 17:00h, puedes tomar el té de la tarde con bollos calientes,  deliciosos bocaditos dulces y salados.

Con el Lido alternative Dinning además del buffet libre para la cena, tienes da la opción, pagando un extra, de saborear un estilo variado con cocina de todo el mundo que te ofrecen en una zona concreta del restaurante.

A parte de estas distinciones gastronómicas por lo demás el resto de salas públicas son utilizadas por todos los pasajeros por igual.

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros salones y bares en el Queen  Victoria son:

Queen Room (cub. 2): Fue el salon que más me impactó, por su gran tamaño, su magnifica decoración y por las actividades que alli se realizan. Lo mismo disfutas del té de las 5, que fue una de las experiecias más curiosas de todas las realizadas en el Queen Victoria, disfrutar de esta costumbre inglesa mientras escuchas el arpa de fondo. Otras actividades impartidas en este salón son asistir a clases de baile y por la noche puedes tomar una copa, poner en práctica lo que has aprendido durante las clases y si te apetece bailar y tu pareja no te acompaña, ¡¡¡¡no pasa nada!!!!, tienes al personal del barco especializado, dispuesto a ser tú compañero de baile… ¿¿¿No me digáis que no es un detalle original???. Yo me quedé encantada viendo como con una educación exquisita, se dirigian a las damas o caballeros de la sala para sacarlos a bailar…

Dividido en dos pisos en la planta baja se extiende un enooooorme salón en tonos dorados y beige claros que aún dan más luminosidad  y vistosidad contrastando con el suelo de marmol color coral… Plisados de cortinas cuelgan de la zona donde se encuentran los músicos que dan ritmo y calor a la estancia y dos enormes y redondas lamparas de cristal iluminan la zona por la noches…

En la segunda planta, en un lateral del mismo, verás ventanales de vidrio, que a mi particularmente me encantan y al otro lado balcones de media luna con mesas y sillas desde donde contemplar todo lo que allí acontece…

Cuando estuvimos tomando el té, nos acompañó una suave melodía a través de los delicados dedos de una artista que tocaba el arpa.

Winter Garden (cub. 9): Este espacio fue el que más disfrutamos en nuestra travesía, largas lecturas, té de la tarde, charlas desenfadadas con una copa a media tarde… Se trata de una amplia zona que, como su nombre indica, es como si te encontraras en un jardín de invierno, que te invita al relax y la reflexión. Y más estando rodeado de verdes y cuidadas plantas que te rodean por todos lados…

Puedes sentarte en sillones de varias plazas de mimbre que contrastan sus tapices con tonos azulados y verdes. Es una tranquila estancia donde no se oye ningún ruido que no sea el arpa… Solo echaba en falta el sonido de los pájaros que es lo que esperabas que fueras a escuchar de un momento a otro.

Esta zona tiene techo retractil que no se utlizó en toda la travesía, ya que realizamos el crucero en  noviembre, pero seguro que con el buen tiempo se convertirá en una enorme terraza al aire libre…

Si te diriges hacia la proa te encuentras con una de las piscinas  y  hacia la popa el bufett Lido. Una situación excelente teniendo en cuenta que normalmente buscas relajarte, leer, comer, bañarte o descansar en las tumbonas… Y todo lo tienes a mano.

Aunque en este barco el código de vestimenta es más estricto que en los demás, sin embargo en esta zona se reunen todos aquellos pasajeros  a los que no les apetezca cumplir con el código de vestimenta en la noches.

The Chart Room (cub. 2): Uno de los muchos pubs del barco donde tomar café y delicioso chocolate Godiva normalmente ese es su uso durante el día, pero después de la cena es el lugar ideal para tomar una copa. Me dijeron que es la zona especializada para hacer deliciosos cokteles… Su decoración sigue la linea de elegancia del barco con un cuadro tematico de un barco de Cunard y gente despidiendo desde tierra a los pasajeros.  Sus asientos son cómodos para pasar largas veladas nocturnas.

Churchill’s Cigar Lounge (cub. 10): Zona para fumadores y donde puedes tomar, mientras fumas, algún licor.

Commodore Club (cub. 10): Otro lugar donde tomar copas y conversar, pero con la particularidad de tener unas magnificas vistas por su situación en la proa del barco. Con música en directo este puede ser el lugar elegido para pasar tus noche de navegación.

 

 

 

 

 

 

 

 

Golden Lion (cub. 2): ¡¡¡¡Me encanto!!!!, ¡¡¡¡oh!!!!, como me gustan los pub con total y absoluto estilo inglés, pués si a vosotros también os gusta, este es vuestro pub. Ahora una cosa sí que teneis que saber, este pub está totalmente lleno desde muy temprano, por lo que si te apetece disfrutar de él, tienes que cenar a la hora del pasajero británico, es decir muy temprano para poder coger sitio.

Como en los típicos pubs ingleses,  su ambiente es oscuro y cálido. Aquí podrás tomar cervezas de todo tipo incluída de barril.

Algo que nos perdimos porque no lo sabíamos y nos lo contó otro pasajero, es que este pub dispone de uno de los platos más populares de su gastronomía, el pescado y las patatas fritas típicamente ingleses: el pescado se cocina con cerveza, se sirve con cebolla escabechada, guisantes, rodaja de limón y dos recipientes con  salsa de tomate y salsa tártara. El menú de este pub ofrece más opciones pero esta es la más solicitada…

Cuando me enteré  de esto ya era demasiado tarde, porque desembarcábamos al día siguiente y ni siquiera sabíamos que allí se podía comer….

Midships Lounge (cub. 3): Pequeño y agradable salón donde puedes tomar una variedad de vinos, licores, champagne, ginebras y licores premium…

Pavillion Bar (cub. 9): El bar situado al lado del la piscina Pavilion.

Yacht Club (cub. 10): La discoteca situada en la cubierta 10, otro lugar donde tomar la última copa escuchando o bailando diferente tipos de música en vivo en su pista central.

Otro punto importante para los pasajeros es el entretenimiento.

Bueno aparte de la música en directo que encuentras por todas partes del barco, sobre todo música clásica, entre piano, arpa, violines y demás que te amenizan cualquier hora del día en cualquier lugar, tambien tenemos otros entretenimientos como es el caso del teatro.

Royal Court Theatre (cub. 1, 2 y 3): Este teatro de 3 niveles es uno de los más bonitos que he visto en un barco.

Como el resto del barco, te transporta a teatros de otras épocas. Sus cortinas plegadas en diferentes zonas del mismo, terciopelos rojos, sus sillones confortables que parecen traidos del palacio de algún lord y sobre todo y más original, sus palcos privados y coquetos, son una preciosidad y únicos en el mar, no hay ningún otro barco que los tenga. Es un ambiente  algo rococó pero con muy buen gusto.

Si quieres disfrutar de alguno de estos palcos, tienes que pagar un extra, que  creo recordar era de 50 dolares. En el precio está incluído champán, canapés, bombones que exponen en unas bandejas de 3 pisos y quedan monísimos, porque el gusto por la elegancia lo exponen en cada detalle, frutas con chocolate y un camarero que te atenderá durante la velada.

 

 

 

 

 

 

 

 

Aunque nosotros no lo disfrutamos, sí los podíamos ver cada día que íbamos al teatro, y realmente algunos pasajeros demandaban esta atención….

Otras actividades que puedes encontrar son, bingo,  golf, clases de bridge, etc…

O bien puedes dirigirte al  Golden Lion Pub para jugar a los dardos, o ver deporte en sus grandes pantallas.

El Casino (cub. 2) es de un tamaño pequeño y está expuesto de forma práctica, tanto en sus elementos, como en su decoración, pero suficiente para los pasajeros que les gusta disfrutar de los juegos, está situado  justo frente al Golden Lion.

Esta es una zona concurrida por encontrarse en ella varias salas de ocio además de la Royal arcade,  donde se encontramos unas escaleras oscuras con barandilla de gruesa madera que se dividen en dos, dejando en medio un gran reloj, que contrastan en sus colores con el del mármol beige y los tonos amarronados que lo rodean…

Según he leído ese fantástico  reloj negro con letras doradas y fondo en blanco, tan british como el resto de la decoración, está hecho a medida por el mismo relojero que realizó una de las obras más conocidas en el mundo, el Big Ben.

Teníamos que ponernos en cola para hacernos fotos junto a este magnífico reloj, ya que todos los pasajeros nos queríamos llevar un recuerdo, teniendo en cuenta las manos que habían dado forma a este maravilloso adorno.

Como anécdota contaré que el pasaje británico también tiene un gran sentido del humor y hacía bromas apareciendo detrás de las fotos que nos hacíamos mi marido y yo. Después de la broma, se ofrecían a hacernos las fotos juntos.

En la cubierta 3 subiendo esas mismas escaleras se encuentran todas las tiendas con las mismas especialidades que habitualmente nos encontramos en los cruceros, como accesorios, ropa, perfumes, joyerías, mechardising con marcas de prestigio como no podía ser de otra manera. En esa misma cubierta también veremos las galerías de arte y fotos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra de las zonas más impresionantes de este barco es el Grand Lobby (cub. 1, 2 y 3) que dispone de 3 niveles. Es el núcleo central, lo que llamamos en otros barcos el Atrium. Disperso en las tres cubiertas encontramos desde la recepción, mostrador de venta de cruceros y excursiones, hasta los diferentes salones y pubs antes mencionados.

Una zona que no te pasa desapercibida es la magnífica biblioteca de dos plantas, unidas entre sí por una escalera de caracol con gruesas barandas de madera. Nada más entrar imaginas que estás en una de las bibliotecas de Harry Potter, con numerosos e importantes libros y decorada en concordancia con el resto del barco, madera, mucha madera y elegancia, a continuación otra sala para juegos de mesa y cartas…

Desde el Grand Lobby estás viendo casi todas las salas publicas del barco. A destacar, como impresionante complemento a su decoración, veremos en el rellano de uno de sus tramos de escalera un enorme tapiz en mármol en forma de medio arco, con la representación del  mundo y sobre él y en relieve un enorme barco  de Cunard observado por un enorme sol como colofón. Es bastante espectacular, de hecho es otro de los lugares donde debes esperar que los pasajeros se vayan haciendo sus respectivas fotos, sobre todo los días de gala…

Una de las preguntas que me hacía antes de embarcar en este elegante barco,  era que al ser un crucero tan exclusivo y diferente a lo que conocía, cabía la posibilidad de que me encontrara gente muy diferente a nosotros con un alto poder adquisitivo, con un comportamiento que quizás no hiciera relajado y cómodo mi viaje, pero me sorprendió gratamente comprobar que el pasaje tenía las mismas expectativas de viaje que las mías y que también querían disfrutar de un crucero cómodo y tranquilo, vistiendo de forma sport durante todo el día en cualquier lugar del barco y sobre todo en zonas de piscina y por la noche también disfrutaban de forma relajada y distendida en las zonas comunes destinadas para ello. ¡¡¡Claro!!!, con la diferencia de que todos íbamos muy bien arreglados.

Otro detalle muy importante en este barco es el código de vestimenta. Evidentemente es más estricto que en cualquier otra naviera donde yo hubiera estado.

Mi crucero era de 9 noches y podías desembarcar 3 noches antes si querías hacerlo en Lisboa, por el mismo precio, pero yo por mi situación personal no podía estar las 9 noches, por lo que de las 6 que estuve tuvimos dos noches formales y el código de vestimenta para estas noches son de mucha elegancia, trajes de chaqueta oscuro con corbata o pajarita o smoking para hombre. También los pasajeros pueden utilizar los vestidos de gala tradicionales de su país y para las señoras vestido de cóctel, cortos o largos, con adornos de lentejuelas u otros delicados tejidos.

Aquí te das cuenta que los pasajeros de esta naviera están por enseñar sus mejores galas y disfrutar mucho con las noches indicadas para ello…

En este barco difícilmente vas a encontrar a alguien que no cumpla con este código de vestimenta, ya que el pasaje que va a este tipo de barcos conoce perfectamente las condiciones de la naviera.

En caso de que no te apetezca compartir este código y quieras ir de forma cómoda a la cena puedes quedarte en zonas que están preparadas para todos aquellos que no quieran cumplir con este requisito, como es el Buffet Lido y para tomar alguna copa situarse en el jardín de invierno. Pero, ¡¡¡eso sí!!!, se les aconseja muy cortesmente que se alejen de las zonas de restaurantes y otras lugares comunes donde se comparten copas y charla, por respeto a los demás pasajeros que sí quieren conservar el glamour de Cunard.

Para  el resto de las noches que son más informales, los hombres deben de llevar chaqueta siempre y las mujeres pueden ir con  un vestido de cóctel, no tan elegantes como los días específicos o algún pantalón o falda con una blusa que vaya de forma correcta..

 

 

 

 

 

 

 

 

Una norma muy clara en este buque es que después de las 18:00h no están permitidos los pantalones cortos, sandalias, chandal o cualquier ropa deportiva, porque se consideran prendas inapropiadas.

Normalmente es el tipo de vestuario que utilizas para la zona deportiva y las piscinas. Este barco dispone de 2 piscinas el Pavilion Pool (cub. 9), que está justo fuera del jardin de invierno con sus correspondientes jacuzzis y su bar, y el Lido Pool (cub. 9), situada en la misma cubierta pero en la zona de la popa. Esta fue la elegida por nosotros durante toda la travesía. Es enorme y dispone de hamacas, cabañas íntimas para leer o la siesta, zonas de sombra con mesas y sillones por si prefieres comer o cenar al aire libre. También dispone de dos jacuzzis, el bar y un escenario.

En el tiempo que disfrutamos de este barco, tuvimos la evidencia de que es un barco enfocado a gente madura ya sea en pareja o en solitario, por lo que la edad media del pasaje es alta, y a pesar de que tiene una pequeña área enfocada a niños, no es un barco destinado a ellos.

En cuanto a las propinas se paga aproximadamente la misma cantidad que en el resto de las navieras. Esto también me sorprendió gratamente ya que pensaba que iban a ser más elevadas. 12$ por pasajero y se agregan a tu cuenta de la misma manera que en las demás compañías.

El cargo por servicio es del 15%  y te aparecen de forma inmediata en el ticket del bar.

En definitiva, Cunard es una naviera que me ha sorprendido como hacía tiempo que no me sorprendían. Me introdujo en un ambiente mágico con su estilo tan elegante, glamuroso, pero moderno y funcional a la vez, con muy buen gusto y sin estridencias que se salgan de tono.

El ambiente relajado, que se experimenta en todo momento, te invita a la lectura, a largas charlas o simplemente al relax en sus diferentes estancias, tanto interiores como exteriores. El pasaje tan educado con el que convives en los días que dura tu travesía en el buque, los detalles tan cuidados en todas las estancias. Su gastronomía diversa, deliciosa y de calidad.

Sus costumbres que te transportan a los navíos de antaño con sus refinados bailes de salón, el exquisito momento de la hora del té, los espléndidos miniconciertos en directo de esos grandes artistas anónimos…

Sin duda una naviera para repetir y para conocer a todos aquellos que busquen lo que Cunard ofrece.

 

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Publicado el 17 de abril de 2018

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