Geiranger 1A pesar de lo tentador que se ofrecía Geiranger y habiendo realizado la mayoría de las excursiones de más embergadura con los compañeros españoles, decidí desde el principio que en Geiranger no me bajaba, por la sencilla razón de que todas las excursiones interesantes que se hacían en este precioso pueblecito eran por escarpadísmas, empinadísimas y serpenteantes carreteras para llegar a estos maravillosos lugares, pero que yo NO estaba dispuesta a experimentar, debido a la facilidad con la que me mareo hasta subida en un ascensor. Pero no por eso voy a dejar de explicar todo lo relacionado con las excursiones y como se realizan, tanto por lo que hicieron mis compañeros españoles, como por la experiencia de mi marido, al que le insistí que cogiera la excursión con ellos pero no quería dejarme sola, aunque una vez en fiordos lo convencí, por lo que más adelante os relato su experiencia….

Amanecimos en Geiranger, que es conocida como la perla de los fiordos noruegos. La describen con montes majestuosos cubiertos de nieve en invierno, hermosas y salvajes cascadas, aguas azules y profundas y exuberante vegetación…, teniendo las vistas más impresionantes que un fiordo puede ofrecer… Una de sus atracciones más interesantes son las poderosas cascadas de Las 7 Hermanas (De Syv Søstrene), El Pretendiente (Friaren ) y El Velo Nupcial (Brudesløret), por donde caen miles de litros de agua desde una gran altura con una fuerza desmedida…

Están en la lista de la Unesco como patrimonio de la humanidad.

Nos asomamos al balcón y hacía buena temperatura, día despejado, lo cual prometía un buen reportaje fotográfico de las maravillas que este fiordo nos ofrecía.

Como comenté al principio el resto del grupo de españoles había reservado desde nuestro pais una excursión en autocar a las zonas más altas del fiordo, los miradores Dalsnibba y Flydalsjuvet.

La excursion tenía muy buena pinta, al menos según nos indicó uno de los compañeros cuando nos pasábamos la información por email. Nos contaba al grupo que la excursión en sí era preciosa y que la ruta que seguía iba desde Hellesylt hasta el lago Hornindal. Después pasaba por el pueblo de Hjelle, siguiendo a lo largo del rio Stryn hasta llegar al monte Dalsnibba, a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar pudiendo ver Nibbevegen, el lago azul helado. La carretera que sube hasta Dalsnibba, se inauguró en 1939 y es un gran proyecto de ingeniería.

El recorrido de ida-vuelta de este trayecto sería de dos horas, parando en los dos miradores y su coste de 250 NOK (31,28€) adultos y 200 NOK (25,03€) los niños…

Al no estar mi marido apuntado a esta excursión y cambiar de opinión sobre dejarme sola en el barco, decidió a ultima hora que intentaría conseguir plaza en el autocar con el resto del grupo. Mira que se lo dije en España, que cogiera la excursión aprovechando que no se marea ni aunque lo zamarreen, pues no me hizo caso y ahora no sabía si podía subir con los demás… En fin que ellos quedaron a las 08.30 en el Rendez Vous, donde repartian los tickets para los tenders que trasladaban a los pasajeros al pequeño puerto donde esperaban los autobuses.

Mi marido se dirigió con el resto del grupo a la oficina de información, donde le indicaron que el autobús estaba completo y no podían admitir más pasajeros, aunque a la vuelta de la excursión nos contaron que al final sí que quedaron plazas libres. Como alternativa compró junto con una pareja de amigos catalanes que conocimos en el Infinity, tickets para un autobus turístico que realizaba otra ruta en la que era posible visitar la preciosa cascada Storseterfosen, que estos amigos tenian muchas ganas de ver y en la que es posible caminar detrás de sus aguas. El autobus los subió al mirador Flydalsjuvet. Este mirador tiene unas vistas impresionantes, desde donde se realizan las típicas fotos del fiordo con los barcos de fondo. En esta ocasión junto al Infinity se encontraba atracado el Queen Elizabeth. Es fácil llegar porque esta cerca de la carretara rv.63, a unos 4 kmtrs del centro del pueblo.

 

Geiranger 2 Geiranger 3 Geiranger 4 Geiranger 5

Después de tomar las fotos Antonio y Ana, nuestros estupendos amigos catalanes, decidieron buscar la cascada, que no se encuentra en el mismo mirador. Nos comentaron que, para visitar la cascada de Storseterfossen, lo habitual es coger un sendero desde el puerto, pero encontraron un atajo que iba desde el mirador Flydalsjuvet. Deberían volver a pie, ya que el autobus, no regresaba a recogerlos…

Mi marido decidió continuar la ruta que el autobus estaba realizando. Éste volvería a bajar hasta el puerto y subiría por la carretera de las Águilas, hasta otro parador, Omevegen, desde el que se podían tomar fotos desde el otro lado del fiordo en el que había estado anteriormente. Diez minutos después de tomar las fotos, el autobús volvería al puerto dando por finalizada la excursión, que duró 1 hora y 15 minutos. Su precio fué de 200 NOK (25,03€).

Hay otras excursiones disponibles en este fiordo, entre ellas está la Ruta de los Trolls,(Trollstigen), una ruta fascinate por el espléndido paisaje que se puede disfrutar, pero que para muchos es una autentico horror ya que debido sus estrechas y serpenteantes curvas, asusta a los pasajeros que por ella suben. Aunque dicen que fue una gran obra de ingeniería realizada en 1936. Otra de las excursiones disponibles es la carretera de las Aguilas (Orneveien). Esta carretera tiene 11 curvas muy cerradas y una pronunciada pendiente.

Y ustedes pensaran, ¿que estaba haciendo yo mientras mi marido disfrutaba de su fantástica excursión?. Pues lo contaré….

Había algo que no entendí desde que embarcamos en el Infinity y era que en el baño teníamos a nuestra disposicion 3 botecitos de diferentes tipos, uno era el champú, otro el suavizante del pelo y otro la crema corporal, duplicados para cada pasajero, pero el del gel no lo veía por ningún lado por lo que durante todo el crucero pensé que ellos entenderían que el champú era universal para el pelo y el cuerpo, pero la noche anterior, en nuestra charla sobre Alesund, casualmente hablando con una de las amigas del grupo me comenta algo sobre un bote celeste, en el baño de su camarote, a lo que yo le digo inmediatamente que se habrá confundido de color porque no hay bote celeste en los baños y me dice: ¿¿¿como que no???, el GEL!!!!!!!!!!. Digo: ¿¿¿como???, ¿¿¿que tú si tienes gel en tu camarote????. Dice: claro!!!, desde el primer día… Le pregunté que cual era su tipo de camarote y me dijo que Concierge, el nuestro era Vista al Mar de lujo con Balcón 2A . No quise pensar que ese era el motivo por el cual en mi camarote no pusieran gel, así que mejor pensé que había sido un olvido de mi asistente de camarote, al que en cuanto ví se lo comenté…

Su respuesta fué: Nó, Sra. Romero. Al tipo de camarote en el que usted está alojada no le corresponde gel…. Sí, efectivamente, esa cara que imaginan puse… ¿¿¿Como???, ¿¿¿que un camarote con Vista al Mar de lujo con Balcón 2A no le corresponde gel???. Entonces, ¿¿¿a los de interior???. 😯

No me lo podía creer, eso no me había pasado ni en una naviera generalista y me estaba pasando en una premium… ¿¿¿No podían poner el bote de autoservicio, que hay en la mayoria de las navieras, pegado en la ducha???.

 

Geiranger 6 Geiranger 7 Geiranger 8 Geiranger 9

Pues a eso me dediqué el día de Geiranger, a buscar una explicación, así que bajé a recepción y le dije al recepcionista: ¿hablas español?. Claro que si, me contestó. Ah!!, estupendo, así me puedo expresar mucho mejor. Le comenté lo ocurrido, con la esperanza de que su respuesta fuera: Claro que ha sido un error, ahora mismo hablamos con su asistente, pero el recepcionista me dijo: Así es Sra….. Ufff!!!, entonces le dije: Esto no me lo estoy creyendo, de verdad que solo ponen gel a los camarotes superiores al mío y de ahí para abajo no lo ponen???. Efectivamente Sra. Romero. Digo: ¿¿¿Entonces con los camarotes inferiores que haceis???, y me dice muy sonriente y en plan broma: Claro!!!, cortarles el agua… Bueno, a partir de ahí mostré mi descontento, entendía que era algo de lo que él no tenía la culpa y me fuí a mi camarote donde encontré 4 botes de gel celestes, situados en mi baño……

Bien, muy bien, han actuado con una rapidez asombrosa, pensé, pero se supone que este pequeño detalle deberían mejorarlo, y no esperar a ponerlo por quejas del pasaje, no???

En fin que después de este pequeño percance me dediqué a disfrutar del barco mientras mi marido volvía.

Llegó no muy tarde justo a la hora de comer, así que una vez habiamos difrutado nuevamente del buffet, nos subimos a la cubierta 12 ya que el barco zarpaba a las 4:00pm y en el camino de regreso nos esperaban las cataratas de Las 7 Hermanas y El Pretendiente y claro está, eso no me lo podía perder también… La historia cuenta que el pretendiente pidió a cada una de las 7 hermanas en matrimonio y cada una de ellas lo rechazó dandose este a la bebida, por lo que la catarata del pretendiente se divide en dos dándole forma de botella…

 

Geiranger 10El barco zarpó con un poco de retraso y con una marcha lenta, algo que era muy de agradecer teniendo en cuenta lo impactante del paisaje. Típico barco pasando entre un estrecho fiordo, cuyas paredes casi puedes tocar con tus dedos. De esta manera pudimos ir tomando fotos de las vistas que este fiordo nos ofrecía. Al cabo de 45 minutos llegamos a las cataratas donde el barco se detuvo y comenzamos a disparar indiscriminadamente nuestra cámara de fotos. Nosotros y los 1.950 pasajeros del barco. A la derecha la cascada de Las 7 Hermanas y a la izquierda El Pretendiente. El capitan tuvo la deferencia de hacer girar el barco sobre su eje 360 grados, lo que nos permitió capturar con nuestra cámara una panorámica completa de la zona. Imagínense la sensación, fué increible!!!!!!!!! No dejábamos de aplaudir al capitan del Infinity.

Después de este momento memorable y ya muy alejados de las cataratas a las que no podía dejar de mirar, nos pusimos el bañador para pasar un rato en la piscina y posteriormente prepararnos para ir a ver un expectáculo malabar que nos ofrecían las estrellas del Infinity Theater, Groove. Posteriormente nos fuimos a cenar y a tomar una copita, charlar y comentar con los compañeros los detalles del viaje como hacíamos cada noche.

Esta vez hubo mucho de lo que hablar. Por un lado todos los compañeros españoles sin excepción, que subieron al autobus que tenían ya pactado desde nuestro país, me dijeron que yo había hecho una elección acertada al no subir en el bus, porque su experiencia fue terrible y tanto niños como adultos vomitaron por tanta curva y además bajaron la peligrosa carretera a una velocidad inadecuada. La impresión que les dió fue que al subir el conductor no sabía ni por donde iba y que a la vuelta quería ganar el tiempo que había perdido al subir. Sin embargo mi marido tuvo una experiencia muy enriquecedora… y yo terminé contando lo del gel como una anecdota divertida con la que todos terminaron riendo…

Mañana nos esperaba Flam a las 9:30 am….

Fecha de publicación 10 de septiembre de 2013

 

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